La iniciativa nace de la relación que las personas privadas de la libertad mantuvieron durante años con el papa Francisco, a quien le escribían y de quien recibían cartas manuscritas.
Comprendió diversas ponencias con especialistas y estuvo destinado a personas que actualmente visitan las cárceles y a quienes quieran incorporarse a esta experiencia pastoral.
La imagen de Nuestra Señora del Rosario fue entronizada en un nuevo espacio de oración construido con la participación de internos, personal penitenciario y la comunidad religiosa
La propuesta gratuita comenzará el 13 de mayo en Casa San Dimas y está dirigida a quienes ya realizan tareas en cárceles y a nuevos interesados en sumarse al servicio.