En una misa conmemorativa, Mons. García Cuerva afirmó que la memoria debe transformarse en profecía y alentó a sanar las heridas del pasado desde la verdad, la justicia y la paz.
La Familia Palotina convocó a jornadas conmemorativas, celebraciones e instancias de reflexión para mantener viva la memoria de los cinco religiosos asesinados en 1976 y su testimonio evangélico.
El arzobispo porteño presidió la misa en memoria de los religiosos asesinados, y aseguró que "la entrega para dar vida a los otros" fue la misión de ellos hace 48 años y es hoy también la nuestra.
Editada junto a la comunidad palotina y con prólogo de monseñor Lozano, la obra recoge las homilías del sacerdote asesinado el 4 de julio de 1976, en la Iglesia San Patricio.