El obispo Hugo Salaberry dispuso que tres sacerdotes del clero realicen nuevas tareas para la Iglesia diocesana, que iniciarán con fecha y horario a confirmar.
Con el nombramiento de nuevos párrocos, administradores y vicarios, se busca renovar el impulso evangelizador en diversas parroquias, ofreciendo un servicio pastoral remozado y cercano a los fieles.
Los sacerdotes se reunieron en la casa de ejercicios espirituales San Liborio para analizar lo que fue el año y planificar el próximo. Estuvieron presididos por el obispo Adolfo Canecín.
Entre los nombramientos, varios sacerdotes asumirán como párrocos en comunidades. Además, un sacerdote dejará la arquidiócesis para ejercer su ministerio en la diócesis de Neuquén.