A medio siglo del golpe de 1976, la conmemoración renueva el llamado a la memoria, la verdad y la justicia, e impulsa a fortalecer la convivencia democrática basada en la dignidad humana.
Lo difundió la Pastoral Social de la diócesis, con motivo de la conmemoración del inicio de la última dictadura militar y a fin de "contribuir al bien común y a la buena voluntad".
"Queremos seguir siendo fieles a la herencia que nos dejó nuestro primer obispo, el siervo de Dios Jorge Novak, defendiendo los Derechos Humanos", se subraya en el Día de Memoria, Verdad y Justicia.
En el 45° aniversario del último golpe de Estado en la Argentina, el obispo castrense, monseñor Santiago Olivera, reflexionó sobre la necesidad de ser "una Patria de hermanos".