Con una misa presidida por el cardenal Mario Aurelio Poli, la Iglesia catamarqueña agradeció a Dios por el don de un nuevo beato argentino, fray Mamerto Esquiú.
"Que ella sea a partir de hoy nuestra maestra de oración", pidió el arzobispo de Buenos Aires al presidir las fiestas patronales en honor de la santa en la parroquia porteña que lleva su nombre.
El arzobispo de Buenos Aires presidirá la misa central el próximo domingo 15 de agosto, a las 12.15, en el templo de avenida La Plata 286, barrio porteño de Almagro. Prosigue la novena.
En la misa central en el santuario, el primado pidió al santo "una mano" para que no falte el trabajo que es "lo que sostiene a nuestras familias, nos dignifica y es causa de alegría para todos".