La comunidad de Valentín Alsina vivió una jornada de fe y gratitud con procesión, misa presidida por monseñor Marcelo Margni y homenajes por los cien años de historia parroquial.
En la fiesta de la Divina Pastora, el obispo y la comunidad diocesana de Avellaneda-Lanús oró por la paz y la justicia para el pueblo de Venezuela. Cercanía pastoral con los migrantes.
El obispo de Avellaneda-Lanús expresó cercanía con migrantes venezolanos, pidió rechazar la violencia y orar por la justicia, la paz y los más pobres ante la crisis que atraviesa el país bolivariano.
Alternaron momentos de espiritualidad, oración, fraternidad y misión, y llevaron la alegría en medio de las casas y las familias de comunidades barriales. Acompañó y animó el obispo Maxi Margni.