La jornada permitió redescubrir que la liturgia no es una actividad más dentro de la vida parroquial, sino fuente y cumbre de la vida de la comunidad cristiana.
El obispado convoca a una jornada abierta de formación litúrgica el 25 de julio, con eje en música y canto, para fortalecer la participación y la comunión en la fe.
La propuesta reúne a músicos, cantores, animadores, guías, lectores y a personas interesadas en la animación de las celebraciones litúrgicas en sus comunidades.
El encuentro fue organizado por la Comisión Diocesana de Liturgia de la diócesis y participaron unas 120 personas de 32 comunidades parroquiales.