La iniciativa de la organización benéfica Cross Catholic Outreach, tiene como objetivo ayudar a los niños afectados por conflictos para visibilizar la difícil situación de las víctimas de la guerra.
A través de la Limosnería Apostólica, partieron desde Roma paquetes de alimentos para los habitantes del pueblo de Staryi Saltiv y de Shevchenkove, golpeados por los bombardeos rusos.
El limosnero papal dispuso de 12 médicos y dos ambulancias del Vaticano para otorgar asistencia médica a unas 500 personas refugiadas que viven en las afueras de Roma.
El limosnero papal, Card. Konrad Krajewski, inauguró las instalaciones. Gestionadas por la Comunidad de San Egidio, también contarán con duchas para el aseo personal.