Sacerdote de San Isidro y formador incansable, dejó una huella profunda en la transmisión de la fe al impulsar un modelo que puso a los hogares en el centro de la iniciación cristiana.
El obispo emérito de San Isidro aseguró que el santo es uno de los grandes protagonistas del Adviento, de quien destacó su "fe obediente, valentía creativa y paternidad tierna".
El sacerdote tenía 83 años y fue vicario general y párroco de la catedral. Con una extensa trayectoria pastoral, será despedido por la comunidad diocesana con una misa en el templo catedralicio.
Se trata del presbítero Daniel Díaz. El obispo comunicó también cambios de destinos pastorales de otros sacerdotes, entre ellos el rector del Seminario a partir de 2026.