Durante tres días de reflexión, oración y vida en comunidad, los diáconos permanentes de la diócesis y sus esposas vivieron la experiencia del Jubileo, en sintonía con lo que ocurría en Roma.
La emotiva ceremonia, presidida por monseñor Gustavo Montini, reunió a gran cantidad de fieles provenientes de todas las ciudades de la diócesis.
La fiesta patronal fue presidida por el obispo local, Mons. Gustavo Montini, quien alentó a descubrir que "Dios viene al encuentro de nuestra historia personal".
El obispo de Santo Tomé expresó su agradecimiento al Consejo Presbiteral y a todos los presbíteros, por su disponibilidad y espíritu de servicio al aceptar esas nuevas responsabilidades pastorales.