Fieles y devotos de la Virgen de los Dolores participaron durante casi 15 días de diversos momentos de oración, misas, novenas, junto con varias actividades.
La audiencia fue solicitada por el obispo a fin de presentarle la realidad pastoral de la diócesis. El pontífice envió su bendición apostólica para la comunidad diocesana.
Monseñor Barba presidió la misa central. Llamó a vivir la fe de manera concreta y a ser "testigos vivientes de Cristo, portadores de esperanza".
En una carta a legisladores nacionales, el organismo diocesano expresó preocupación por el proyecto de ley y advirtió sobre posibles efectos para la ecología integral, la soberanía y el bien común.