En la misa de Pentecostés, el Pontífice reflexionó sobre la paz, la misión y la verdad, y llamó a construir un mundo reconciliado desde la fuerza del amor.
"Tenemos que pedir que el Espíritu venga especialmente a nuestra diócesis para renovar la evangelización", expresó el obispo de Villa de la Concepción del Río Cuarto en la misa solemne.
El obispo de Quilmes presidió la misa de Pentecostés y recordó que el Espíritu "es tan íntimo a cada uno que se parece a nuestra propia profundidad".
El obispo de Río Cuarto animó a pedirle al Espíritu Santo que venga a la "diócesis y a nuestras comunidades, para que nos anime a salir a predicar a todo el mundo la presencia del Señor resucitado".