El proyecto surge de un acuerdo firmado con las autoridades italianas el 31 de julio de 2025, que entró en vigor el 27 de mayo de 2026.
Tras adherirse al Acuerdo de París en 2022, el Estado de la Ciudad del Vaticano está llevando a cabo un plan de acción para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero.
En un poderoso discurso dirigido a los directivos y empleados de la empresa energética italiana "Terna", el Papa enfatizó los deberes morales y sociales que conlleva el suministro de energía.
Por medio del motu proprio "Fratello sole - Hermano sol", el Papa decidió construir una central agrovoltaica, que cubrirá totalmente la demanda de electricidad de la Ciudad del Vaticano.