La celebración reunió a numerosos fieles y dejó un llamado a vivir la santidad como don y misión. La Eucaristía fue presidida por el obispo Pedro Torres en la catedral local.
Con el lema "Escuchar amando: al modo de San José", el festejo se desarrolló en una modalidad mixta: cada comunidad reunida en su parroquia y, a la vez, todas conectadas de forma virtual.
El obispo de Rafaela animó a "dejar resonar en el corazón: 'El Señor me ha ungido'", y pidió que el Espíritu de la gracia y la paz "nos permita conocer a Jesús, seguir a Jesús, amarlo y hacerlo amar".
Se llevó a cabo en el monasterio de las hermanas benedictinas. Participaron sacerdotes, diáconos y laicos, junto con referentes territoriales que son miembros del equipo de Cáritas nacional.