El Papa recordó este domingo el sufrimiento de las poblaciones de Palestina e Israel y también pidió "no olvidar a la atormentada Ucrania". "Hay mucho dolor allí", dijo.
El obispo eparca de los Ucranios, Mons. Daniel Kozelinski, aseguró que "todo el mundo, cada persona y cada cristiano debe ayudar a poner fin a esta guerra".
El cardenal Konrad Krajewski, limosnero papal, regresó a Ucrania con un nuevo envío de ayuda humanitaria y lamentó un reciente ataque a un almacén de Cáritas-Spes, ubicado en la ciudad de Lviv.
El purpurado participó como ponente en la asamblea que se celebra en la capital italiana, a la que definió como "un signo más de comunión con la Iglesia de Roma y la Iglesia en Italia".