El primado greco católico denunció vejaciones, abusos y torturas infligidas a los ucranianos en la parte ocupada de Kharkiv. "Hay más de 1.000 personas que esperan una muerte segura", advirtió.
"Espíritu Santo, bendice a Ucrania, danos el espíritu de consejo para nunca nadie sea engañado. Enséñanos no sólo a distinguir entre el bien y el mal", pidió el primado greco católico.
El primado greco católico ucraniano agradeció al Papa que haya hecho un llamado en ese sentido. Asimismo, convocó a no callar los "crímenes de guerra" perpetrados por el ejército ruso.
"Por favor, no nos acostumbremos a esta trágica realidad", exhortó al recordar que el conflicto se prolonga e invitó a reza por la paz. También pidió disculpas por haber postergado su viaje a África.