En Londres, el arzobispo Paul Gallagher defendió la diplomacia vaticana, el derecho internacional y la presencia de la Santa Sede en países afectados por conflictos.
Tras el Ángelus en Castel Gandolfo, León XIV renovó su llamado al diálogo y la diplomacia por Medio Oriente y Ucrania. También saludó a los trabajadores del mar y a los peregrinos polacos.
Los obispos destacaron su mensaje firme contra la guerra y alentaron a asumir el compromiso personal y comunitario en favor del diálogo y la fraternidad.
Obispos latinoamericanos destacan la oración como motor de acción y llaman a asumir compromisos concretos frente a la violencia y la crisis mundial.