Durante la misa de la Cena del Señor en la basílica de Letrán, León XIV lavó y besó los pies de 12 sacerdotes romanos. Este acto simboliza la humildad y el servicio sacerdotal.
En la fiesta de la dedicación de la basílica de San Juan de Letrán, el obispo emérito de San Isidro recordó que el verdadero culto a Dios nace del corazón y no de prácticas externas o intereses.
El arzobispo de Buenos Aires invitó a revisar la vida personal y comunitaria en la fiesta de la basílica de San Juan de Letrán, para derribar apariencias, luchas de poder y comodidades en la Iglesia.
En la dedicación de San Juan de Letrán, León XIV llamó a construir la comunidad de fe sobre cimientos firmes en Cristo, con paciencia, profundidad y confianza en la obra de Dios.