El obispo diocesano, Mons. José Díaz, recordó que el diácono está llamado a anunciar la Palabra, pero antes convertirse en discípulo". Además, destacó el servicio a los pobres.
La celebración rememora una histórica gesta colonial, renovando el espíritu de paz y unidad entre comunidades. Este encuentro religioso refuerza los lazos de fe y tradición en el Noroeste argentino.
El obispo, Mons. José Díaz, presidió la misa central en la catedral bajo esa advocación mariana. Insistió en suplicarle por las necesidades del pueblo e invocó su protección ante cientos de flagelos.
Con diversas celebraciones y actividades, la diócesis de la ciudad tucumana inició los preparativos para la fiesta de la Virgen Inmaculada el 8 de diciembre. El obispo José Díaz presidió la misa.