El Papa presidió la tradicional procesión de las antorchas y el rezo del rosario en el santuario. Ante miles de peregrinos, invitó a confiar sus sufrimientos a María, "la aurora de la salvación".
La ceremonia propone a los jóvenes de esa ciudad entrerriana vivir un momento de cánticos y de reflexión, previo a los festejos por el Día de la Primavera.