Continuando con el ciclo sobre la constitución dogmática Lumen gentium, el pontífice dedicó su catequesis a la dimensión escatológica de la Iglesia, a la que consideró a menudo olvidada.
El arzobispo emérito de Corrientes consideró que "la Iglesia tiene que ser hoy el puente, o el vehículo de transmisión del llamado a la conversión".