Tras el rezo del Ángelus en Castel Gandolfo, el pontífice manifestó su preocupación por los conflictos que afectan a distintos pueblos y a quienes padecen violencia y persecución.
León XIV renovó su llamado a la oración por la paz en Ucrania y además expresó su cercanía con la población de Cabo Delgado, en Mozambique, golpeada también por la violencia y la guerra.
El Papa se refirió a la cumbre que comenzará el lunes en Bakú (Azerbaiyán) para discutir sobre la cuestión climática. También se refirió a Valencia, Mozambique y a los agricultores.