La predicación estuvo a cargo del arzobispo emérito de Corrientes, monseñor Andrés Stanovnik, quien acompañó a los presbíteros durante estos días de oración, silencio y reflexión.
Seis laicas consagradas y siete sacerdotes de las diócesis de Morón, Rosario y Santiago del Estero, allegados a ese carisma, participaron de la jornada en una casa de retiros ubicada en Tucumán.