El retiro fue guiado por el arzobispo emérito de Paraná, monseñor Juan Puiggari; mientras que el sacerdote Paolo Guerrero disertó en el jubileo.
La jornada, marcada por la fe y la fraternidad, contó con momentos de oración, reflexión, una peregrinación hacia el santuario mariano y la celebración de la Eucaristía. También se rezó el rosario.
Consagrados y consagradas compartieron oración, fraternidad y misión, visitando comunidades y culminando con la Eucaristía presidida por el obispo local, monseñor Ricardo Araya.
El encuentro del clero fue guiado por el arzobispo de Bahía Blanca, Mons. Carlos Azpiroz Costa. El Jubileo de la Vida Consagrada se realizó en el monasterio Madre de Cristo.