Los equipos diocesanos cuestionaron el operativo sobre las comunidades Kinxikew y Melo y reclamaron al Estado retomar el diálogo para alcanzar soluciones respetuosas de los derechos indígenas.
El EDIPA expresa su repudio por los hechos de violencia en el marco del desalojo ordenado judicialmente ante una denuncia del Poder Ejecutivo y reclama más diálogo para resolver conflictos.