Al cierre de la audiencia general, el Papa reiteró el pedido que hizo en Lourdes y llamó al diálogo a los combatientes del Tigré, donde se reanudaron los enfrentamientos.
Unos 70 fieles porteños caminaron 30 kilómetros guiados por el arzobispo, monseñor Jorge García Cuerva, quien invitó a sanar heridas y ser instrumentos de paz en la sociedad.
La parroquia homónima realizó los festejos presididos por el obispo auxiliar de San Isidro, Mons. Raúl Pizarro. También se llevó a cabo la procesión por las calles y el río con la imagen mariana.
Por primera vez, las parroquias del decanato se unieron para realizar un gesto misionero y una peregrinación al templo jubilar de la Inmaculada. Participó monseñor Raúl Pizarro.