En la misa por su fallecimiento, Mons. Croxatto destacó la humildad, la vida de oración y el servicio pastoral del obispo emérito de Neuquén. También leyó su testamento espiritual.
La Conferencia Episcopal manifestó su cercanía a la diócesis de Neuquén. El prelado fue obispo de Comodoro Rivadavia y de Neuquén, y vicepresidente primero de la CEA entre 2011 y 2014.
El religioso dehoniano tenía 84 años y había sufrido un accidente cerebrovascular a fines de agosto. Fue también obispo de Comodoro Rivadavia y desarrolló su ministerio pastoral en la Patagonia.