En una carta por la memoria del Santo Cura de Ars, animan a renovar la fidelidad al ministerio y convocan a rezar por las vocaciones y los seminaristas.
Fue donada por la Orden de los Predicadores y recepcionada por el obispo auxiliar Mario Robles. El santo dominico, nacido en Lima, Perú, es muy venerado en Latinoamérica.