Nacida en San Juan en 2018 por iniciativa del padre Martín Nacusi, la propuesta ya tiene presencia en La Rioja y Mendoza, y comienza a gestarse en Buenos Aires.
Desde San Juan, el músico demuestra que la fe también puede gritarse desde un amplificador y que, incluso en la periferia rockera, el Evangelio puede encontrar tierra fértil.