El obispado indicó que, en el año dedicado al santo, el templo será un lugar de peregrinación. Deberán participar de los ritos jubilares y dedicar un tiempo conveniente a la oración y a la meditación.
El decreto de la Penitenciaría Apostólica establece la posibilidad de obtener indulgencia plenaria en iglesias franciscanas y otros lugares de culto de la arquidiócesis bajo las condiciones habituales