A raíz del crimen de Agostina Vega, el arzobispo advirtió sobre la naturalización de la violencia, cuestionó la cultura del descarte y reclamó recuperar la solidaridad, el respeto y la hospitalidad.
Desde Córdoba hasta Quilmes, distintas instituciones manifestaron su consternación, pidieron respuestas ante el hecho y exhortaron a promover una cultura de la vida y la fraternidad.
La Iglesia cordobesa expresó dolor y oración tras el asesinato de la joven.