Los obispos expresaron su pesar por la muerte del purpurado mozambiqueño y valoraron su apoyo a los misioneros argentinos y su compromiso con una Iglesia participativa.
Tenía 98 años. Fue creado cardenal por el papa Francisco en 2015 y condujo su diócesis durante la guerra civil, promoviendo la vida eclesial y la inculturación de la fe.