El Papa presidió la tradicional procesión de las antorchas y el rezo del rosario en el santuario. Ante miles de peregrinos, invitó a confiar sus sufrimientos a María, "la aurora de la salvación".
El Papa llegó este sábado al santuario mariano, donde rezó ante la Gruta de Massabielle y confió a la Virgen al pueblo francés, a los enfermos y a quienes sufren.
Durante su paso por la Maison Bakhita, en París, el Papa alentó el trabajo de acogida y llamó a reconocer la dignidad de quienes sufren exclusión y explotación.