A tres meses de ocurrido el asesinato, la Conferencia Episcopal de Mozambique lamenta que "las autoridades competentes aún no fueron informadas de lo sucedido".
El arzobispo de Nampula advirtió que "la delincuencia está aumentando exponencialmente" en este país, tras el ataque a un convento en Nampula. Dos monjas y un guardia recibieron atención médica.
Los obispos expresaron su pesar por la muerte del purpurado mozambiqueño y valoraron su apoyo a los misioneros argentinos y su compromiso con una Iglesia participativa.
Tenía 98 años. Fue creado cardenal por el papa Francisco en 2015 y condujo su diócesis durante la guerra civil, promoviendo la vida eclesial y la inculturación de la fe.