En medio de una frágil tregua en el contexto regional, el Custodio de Tierra Santa presidió la Eucaristía en los lugares que custodian la memoria viva del nacimiento de la Iglesia.
El Patriarcado Latino y la Custodia de Tierra Santa calificaron el hecho como una medida desproporcionada que vulnera la libertad de culto y rompe prácticas históricas.
"En la tormenta que atraviesa Tierra Santa, siento la necesidad de mantener la mirada fija en Jesús", expresó el franciscano al hacer su entrada solemne en la Iglesia de San Salvador de Jerusalén.
El Ministro General de la Orden Franciscana, fray Massimo Fusarelli, comunicó la noticia mediante una carta oficial enviada a los frailes de la Custodia de Tierra Santa.