El sábado se realizó la Jornada Juvenil de Ramos y el domingo monseñor Canecín celebró la misa en la parroquia San Francisco y animó a "mirar la cruz y pedir humildad".
El obispo de Goya reflexionó sobre la importancia de este camino cuaresmal que propone la liturgia, que prepara la "Cuaresma de la vida".
En su mensaje para esta Cuaresma, el obispo de Goya deseó que éste sea un tiempo de gracia, escucha, intercesión y solidaridad, y profundizó en estos cuatro puntos.
Los seminaristas de la diócesis de Goya participaron de una convivencia con el obispo diocesano, monseñor Adolfo Ramón Canecín. Entre las actividades del encuentro, se destacaron momentos de reflexión