El Papa destacó que numerosos cristianos permanecen fieles a Cristo hasta dar la vida y sostuvo que su ejemplo es una fuente de esperanza para la Iglesia.
El papa León autorizó su promulgación en el caso de la intercesión del sacerdote diocesano español Salvador Parra y el martirio de otros sacerdotes, un seminarista y otros laicos.
Los peregrinos llegaron al santuario de Namugongo, desde las 19 diócesis ugandesas, pero también desde Kenia, Tanzania, RD del Congo, Ruanda y Sudán del Sur, incluso de afuera de África.
"Mártires de nuestros días: testigos de esperanza", es el título de la iniciativa lanzada por la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada.