La situación en Antioquía es dramática. La mitad de la ciudad está destruida. La parroquia católica de San Pedro y San Pablo permaneció en pie y acoge a los desplazados.
El responsable de Cáritas Anatolia habló de "daños graves y cuantiosos". "Nos tomó de sorpresa", manifestó. Quedó destruida la pista del aeropuerto de Hatay y varios hospitales resultaron afectados.
En dos telegramas a los nuncios en Turquía y en Damasco, el papa Francisco expresó sus condolencias por las víctimas del violento terremoto registrado anoche con epicentro en Kahramanmaras.
"Todos estamos en shock por lo que pasó. No bastaba la guerra, no bastaba la pobreza, ahora el terremoto", lamentó el párroco latino de Alepo, fray Bahjat Elia Karakach OFM.