El arzobispo de Mendoza invitó a reflexionar sobre la paciencia que nos tiene el Señor, que nos espera y obra a su tiempo, y sabe ver con claridad.
El arzobispo de Mendoza invitó a revisar las distintas actitudes con que se recibe el Evangelio y animó a dejar de lado las distracciones, la superficialidad y el desaliento.
El obispo de Formosa destacó a Jesucristo como luz del mundo y exhortó a fortalecer la fe, la identidad bautismal y el compromiso cristiano.
"Familiaricémonos con el Evangelio y veremos cómo nos traerá la gran novedad y la alegría de Dios", sugirió el arzobispo de Buenos Aires.