La diócesis conmemoró 50 años de camino educativo con una misa en la catedral y la entrega de las distinciones "Padre Obispo Jorge Novak" a miembros destacados de sus instituciones.
El obispo de Quilmes presidió la misa de Pentecostés y recordó que el Espíritu "es tan íntimo a cada uno que se parece a nuestra propia profundidad".
El obispo, monseñor Carlos Tissera, asignó otras tareas y destinos pastorales a los sacerdotes Marcelo Ciaramella y Alfredo Aguilera, que comenzarán a regir a partir de febrero del próximo año.
El obispo de Quilmes presidió la Misa de la Esperanza y dijo que esa esperanza "nos ayuda para sostenernos unos a otros y gestar lo nuevo, eso que sólo el amor puede hacer: una nueva humanidad".