Con una jornada de reflexión y oración y una peregrinación desde la capilla Santa Cecilia hacia la catedral, los consagrados elaboraron propuestas de acción en conjunto y participaron de una misa.
Animados por los obispos de Añatuya y de Cafayate, reflexionaron, rezaron y compartieron sobre la Bula del Jubileo y la esperanza en Cristo de la que son portadores.
La parroquia Sagrado Corazón de Jesús de esa localidad chaqueña fue escenario de una jornada de oración con la participación de religiosos y religiosas, laicas consagradas y fieles de la comunidad.
En la Jornada Mundial de la Vida Consagrada, el Papa rezó las primeras vísperas, en las que instó a los religiosos a un verdadero encuentro con el Señor en la Eucaristía.