El arzobispo emérito de Corrientes, monseñor Domingo Salvador Castagna, lamentó que se privilegien "algunas noticias, de coyuntura secundaria, por sobre la Nueva y gran Noticia de la presencia redentora de Cristo. El mundo necesita ser notificado de esta última". "La exposición del Evangelio, mediante la predicación, se impone como la mayor y única necesidad actual y de todos los tiempos", sostuvo en su sugerencia para la homilía del inicio del tiempo de Adviento.
El arzobispo emérito de Corrientes, monseñor Domingo Salvador Castagna, afirmó que la solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, "ofrece la ocasión de poner negro sobre blanco algunos valores olvidados que, no obstante, constituyen la base virtuosa de nuestro pueblo". "Son los valores cristianos, contenidos en la predicación de la Iglesia Católica y en su magnífica liturgia devocional", subrayó en su sugerencia para la homilía dominical.
"La acción evangelizadora, que Cristo y su Iglesia llevan a cabo, tiene como propósito restablecer la salud de los enfermos -o pecadores- en un movimiento de conversión a Dios que los conduzca a su eje existencial y le devuelva el equilibrio perdido", recordó el arzobispo emérito de Corrientes, monseñor Domingo Salvador Castagna.
"La humildad constituye la base imprescindible de toda vida virtuosa, especialmente de la virtud reina: la caridad. No hay caridad sin humildad; no hay humildad verdadera sin amor a todos, comenzando por los más carenciados y humanamente inamables", aseguró el arzobispo emérito de Corrientes, monseñor Domingo Salvador Castagna.