La comunidad peregrinó hacia el santuario para llevar sus intenciones y agradecimientos como cada año, en una de las devociones marianas más antiguas de la diócesis.
Un incendio intencional dañó el espacio de oración y una imagen de la Virgen. La parroquia llamó a responder con ayuno, perdón y plegarias por la conversión de los responsables.
El arzobispo de Mercedes-Luján destacó la importancia espiritual del 8 de mayo y afirmó que María "nos reúne, nos une y nos alienta" como pueblo a pesar de las diferencias y las dificultades.
"Ese sentimiento tan necesario en la vida de sentirnos protegidos, acompañados", manifestó el arzobispo durante la misa que celebró en la basílica y santuario de Luján.