La celebración central reunió a fieles en el santuario, donde el arzobispo Adolfo Larregain destacó el valor de la fe encarnada y el compromiso con una fraternidad concreta en tiempos de dificultad.
La comunidad correntina celebró la fiesta de la Cruz de los Milagros con procesión, misa y festival. El arzobispo destacó el valor simbólico y comunitario de la Cruz como origen de la identidad local.
Hubo una procesión con la réplica y una misa presidida por el arzobispo Andrés Stanovnik, quien destacó: "Este madero es la señal definitiva de la derrota del odio y de la venganza".
Numerosos fieles participaron de la procesión y misa presidida por Mons. Domingo Castagna, quien afirmó: "La Cruz es la declaración de amor de Dios a un mundo que pretende excluirlo de sus proyectos".