Delegaciones de distintas diócesis de la región participaron de una jornada de fe que culminó con la celebración de la Eucaristía presidida por el arzobispo de Corrientes, Mons. José Adolfo Larregain.
En la misa central, Mons. José Larregain recordó que María de Itatí "permaneció aquí" a lo largo de la historia, acompañando al pueblo en tiempos de prosperidad y de dolor.
Las celebraciones en la capilla Santa Felicitas fueron acompañadas por el obispo diocesano, monseñor Sergio Buenanueva. Hubo agrupaciones ecuestres y una procesión.
Miles de fieles participaron de la misa y la tradicional procesión de antorchas. En la celebración, se destacó a María como signo de esperanza y camino seguro hacia Jesucristo.