"Tienen hasta diciembre para abandonar el país", fue el aviso para todas las hermanas que se hallan en Nicaragua, quienes se verán obligadas a refugiarse en países donde ya estén sus congregaciones.
El 8 de diciembre, los obispos de Panamá, Costa Rica, Honduras, El Salvador y Guatemala invitan a una jornada de oración en "profunda solidaridad y comunión con el pueblo de Dios en Nicaragua".
La expulsión se produjo después de que el obispo Herrera Gutiérrez criticara un tumulto organizado por las autoridades locales en el exterior del templo donde estaba celebrando misa.
Al respecto, los damnificados solo pueden presentar denuncias anónimas porque, si lo hacen públicamente, "los pueden encarcelar, desterrar o asesinar", asegura una activista en el exilio.