Aumenta el número de muertos. La organización brinda asistencia inmediata a familias desplazadas y puso en marcha una serie de operaciones de emergencia.
A través del Dicasterio para el Servicio de la Caridad, destinó una contribución a Cáritas Nepal para asistir a los damnificados. El balance supera los 630 fallecidos y los 3.000 desaparecidos.
En un telegrama firmado por el cardenal Parolin, León XIV encomendó a los fallecidos a la misericordia de Dios y rezó por los rescatistas y las familias afectadas.
"Los jóvenes -están tristes y frustrados- salen a la calle por el buen gobierno y por su futuro", expresó el administrador apostólico del Vicariato de Nepal, padre Silas Bogati.