La comunidad católica del barrio realizó procesiones, misas y actividades solidarias durante la jornada patronal, marcada además por el recogimiento tras el fallecimiento de dos menores de la zona.
Confiados en la protección maternal de la Madre de Dios, el arzobispo brasileño advirtió sobre los desafíos de "estos tiempos delicados y tensos"que se alimentan del miedo.
Congregada en una gran celebración litúrgica, la comunidad diocesana honró a María con gozo y alegría. Unida al obispo y a los sacerdotes, renovó así su consagración a su Madre y Patrona.
El obispo de Nueve de Julio, monseñor Ariel Edgardo Torrado Mosconi, presidió la celebración en la fiesta de Nuestra Señora de Fátima, patrona de la diócesis, en un templo colmado de fieles.