Impulsado por la Academia Pontificia de Teología, su objetivo es estudiar la relación entre la tecnología -como la inteligencia artificial-, los centros de datos y el medio ambiente.
Dirigiéndose a una delegación de la Red Internacional de Legisladores Católicos (ICLN), el Papa Francisco advierte contra la "tiranía tecnocrática" que deshumaniza nuestras sociedades.
La teología "puede contribuir -dijo el pontífice- a la definición de un nuevo humanismo y favorecer la escucha recíproca y el entendimiento mutuo entre ciencia, tecnología y sociedad".