Ante cientos de peregrinos en el santuario porteño de Mataderos, el arzobispo de Buenos Aires pidió por la salud, la paz y el trabajo, e invitó a confiar en Cristo en medio de las dificultades.
Miles de devotos participaron de la procesión y la misa central en Laguna Seca. El arzobispo Larregain animó a vivir las pruebas con esperanza, siguiendo el testimonio del santo.
La actividad reunió a jóvenes de distintos niveles educativos y edades para reflexionar y actuar frente a la problemática de las adicciones, a través de talleres y acciones comunitarias.
El templo del barrio porteño de Mataderos (Monte 6869) recibió a cientos de fieles para llevarle sus intenciones al patrono de los enfermos, médicos y agentes sanitarios.